Consejos para alquilar un coche

Ya sea para poder movernos con libertad durante unas vacaciones en un lugar lejano, por motivos de un viaje especial o simplemente, por el hecho de tener necesidad de un vehículo, alquilar un coche es una alternativa que muchos contemplan hoy en día, una buena forma de disponer de un vehículo que no es nuestro a un precio relativamente barato. Son muchas las consideraciones a tener en cuenta a la hora de alquilar un vehículo, al igual que son muchos los tipos de vehículos que podremos alquilar. Todo va a depender, especialmente, de nuestras necesidades, y de nuestro poder adquisitivo.

Como decimos, el catálogo de vehículos que las empresas especializadas ponen a nuestra disposición para alquilar es enorme, desde coches pequeños pero muy económicos, hasta auténticos cochazos de lujo, muy potentes y con unas características asombrosas. Evidentemente, el rango de precios va a ser muy diferente entre uno y otro, y en medio hay un sinfín de posibilidades. Para asegurarnos de que el coche que elijamos es el perfecto para lo que queremos hacer, vamos a tener en cuenta varias consideraciones:

  • Función: ¿Qué vamos a hacer con el coche? ¿Vamos a conducir con el solo por ciudad o tenemos pensado ir al campo y meterlo por montes y sierras? ¿Necesitamos un coche espacio o nos vale con algo pequeñito, ya que solo somos dos? Hay que tener muy claro lo que queremos hacer con el coche, ya que dependiendo de nuestros requerimientos buscaremos un monovolumen, una furgoneta o un todoterreno.
  • Edad: La mayoría de las empresas exigen un mínimo de edad al conductor, y al menos uno o dos años de antiguedad con el carné de conducir, para realizar el alquiler del coche. En muchos casos, la edad mínima es de 21, aunque hay empresas que tienen ofertas especiales para los mayores de 18 que acaban de sacarse el carné. De todos modos, estas ofertas suelen ser algo más caras.
  • Gangas: Al igual que en otros muchos negocios, cuanto antes reserves el alquiler del coche, más barato te saldrá. En este sentido, el negocio funciona como con las aerolíneas low-cost. Si esperamos al último momento para alquilar nuestro vehículo, el precio será el normal, o incluso algo más alto. Si lo hacemos con mucha antelación podemos ahorrarnos un buen pellizco.
  • Limpieza: La gran mayoría de agencias del alquiler nos entregan los coches perfectos, limpios tanto por dentro como por fuera, y esperan que nosotros los devolvamos de la misma forma. En muchos casos, la limpieza del coche va incluida en la factura, siempre que el coche no esté hecho un estercolero cuando lo entreguemos, por supuesto. Hay que ir con cuidado en este tema, ya que los recargos por falta de limpieza pueden ascender a más de 50 euros.
  • Multas: El conducir un coche que no es tuyo no te exime de pagar las pertinentes multas, en caso de que te pille un radar conduciendo a más velocidad de la permitida, o al aparcar en donde no se debe. La multa siempre la pagará el conductor, porque además, el nombre queda registrado por la empresa de alquiler, que sabe perfectamente quien conducía cada uno de sus coches en cualquier momento.
  • Extras: Dependiendo de nuestros requerimientos, el coche que alquilemos puede venir con más o menos extras. Por ejemplo, si alquilamos una furgoneta para mudanzas, esta puede venir preparada con lonas para cubrir nuestras cosas. Uno de los extras más extendidos es la inclusión de un GPS en el propio vehículo, o de sistema de protección especial para niños pequeños en la parte trasera.
  • Seguro: Es conveniente conocer las condiciones del seguro del coche en el contrato de alquiler del vehículo. En muchos casos hay seguro a todo riesgo, en otros solo a terceros. El caso es que puede ser determinante a la hora de elegir una compañía de alquiler u otra. En esto sentido, hay que tener en cuenta que si sufrimos cualquier percance, por mínimo que sea, nuestra obligación es avisar tanto a la Policía como a la aseguradora. En caso contraría, podríamos acabar pagando nosotros el coste del accidente.
  • Cambios de modelo: Suelen advertirlo antes de que hagamos la reserva, pero por si acaso conviene saberlo. Aunque podamos escoger determinados modelos, lo que en realidad estamos escogiendo es un coche de determinado tipo (compacto, todoterreno, urbano, deportivo…). Es decir, si alquilamos un Megane y al llegar al centro de alquiler de coches nos dan un Ford Focus, estaría dentro de lo que hemos contratado, ya que es un coche que pertenece al mismo tipo.

Siguiendo estas claves y teniéndolas muy en cuenta, alquilar el coche perfecto para nosotros será pan comido. En próximos artículos os mostraremos las diferentes empresas que facturan este tipo de servicio en nuestro país, para que podamos compararlas y ver cual nos conviene en cada momento y para cada ocasión.

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