Hablemos de coches

Definitivamente es un revolucionario invento que cambió al mundo de diferentes manera. Desde los primeros bocetos de Leonardo Da Vinci, pasando indudablemente por su creador, al menos quien lo patentó, Karl Benz, hasta llegar a la actualidad, es mucho lo que debemos a estas fabulosas máquinas, tanto que ya no podemos concebir la vida sin ellos.

Incluso si no tenemos uno propio, igual podemos ser partícipes de sus bondades, ya que al usar el transporte público o servicios privados como los taxis, estamos siendo partícipes de esta extraordinaria creación del hombre.

La evolución ha sido imparable, una vez que se dio a conocer la posibilidad de impulsar una carrocería con un mecanismo automático, se han realizado diversos estudios y mejoras, que van creando máquinas cada vez más sofisticadas. El reto actual es hacerlos más ecológicos. Y es que, así como ha traído muchas ventajas, no se puede negar que son agentes que contribuyen a la contaminación del medio ambiente.

En función de lo anterior, hay que tomar conciencia acerca del uso apropiado que se puede dar a los vehículos. Muchas veces se observa cómo se conduce hasta para recorrer distancias muy cortas, que muy bien pueden ser transitadas a pie, lo que a su vez sería favorable como actividad física saludable.

Algunas recomendaciones sobre la utilización de los coches

Ya indicamos una, utiliza este medio de transporte si la distancia lo justifica. Si se puede llegar caminando, no lo pienses mucho. Míralo como un ejercicio o hasta como una distracción, para relajarte y dejar a un lado la rutina y todo lo que provoca estrés. Puedes hacerlo más placentero si vas escuchando música, o puedes aprovechar el trayecto para escuchar y practicar lecciones en inglés, por ejemplo.

Organizarse con los vecinos, es otra manera de minimizar el uso de los vehículos. Esto significa que si los niños estudian en la misma institución o en algunas cercanas, divídanse la llevada y recogida de los infantes. Se aconseja distribuir los días y turnos, si ninguno tiene limitación de los lapsos que les correspondan, es factible que se vayan rotando, así nadie se quejará de que le tocó la peor parte.

Empleen el transporte público con toda la frecuencia posible, realmente resulta bastante económico en comparación a la reparación de fallas y averías que van presentando los vehículos propios por el desgaste natural que experimentan. Además recordemos que el combustible es muy caro.

Ten el coche en perfecto estado, con ello evitas cualquier riesgo sobre la vía, y que sean un agente contaminador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *